Article traduït al valencià per Gonzalo Pons Delgado en ESTE ENLLAÇ
Incluso tomar el fresco, ver el paisaje, eso y mucho más hacían nuestros abuelos desde ventanas con esas barandillas de piedra artificial, sobre todo las que estaban en planta baja. Al estar caladas, pasaba el fresco, pero si no te ponías de pie tras ellas, no se solía ver nada del interior desde fuera, era como una especie de celosía. Estuvieron muy de moda durante parte del siglo XIX y del XX aunque las ventanas más corrientes en la planta baja eran las enrejadas normales y corrientes que también son chulas, pero aunque son pocas las que nos han llegado de piedra artificial (cemento, áridos, agua y el hierro o alambre cohesionador) aún hay unas cuantas. Y no, no solían ser artesanales salvo en casos especiales, muchas de ellas se repiten por toda la ciudad aunque cuando se trataba de un edificio de postín, el arquitecto (por ejemplo Juan Vidal que es el que más las usó) mandaba romper el molde para que no se pudiera volver a copiar.
Y aquí traigo unas cuantas. hay muchas más, como por ejemplo en la Casa Alberola, pero ya las veremos en otra ocasión. Cuando es posible, os digo la localización, pero las fotos están hechas hace unos años y ya no recuerdo dónde. Otras...simplemente han desaparecido habiendo derribado el edificio o no...
Abad Nájera 8.
Situación desconocida.
C/Sevilla 24.
C/Sevilla 60.
C/Sevilla 61.
C/Valencia 64.
C/Ingeniero Sánchez Pujalte 6.
C/Dámaso Abad 9 (desaparecida).
Avda de Xixona 12.
Desconocida.
Y para ponerle sonido al artículo, nos vamos al otrora famoso "Ay, ay, ay de Fleta" (lo decían así junto porque Miguel Fleta era un tenor que lo cantaba). Pero a mí me gusta más la versión de Gloria Lasso y viene a cuento porque dice: "Asómate a la ventana ay ay ay paloma del alma mía" en fin...
Esta vez no se trata de grandes obras, sino más bien de "sencillos arreglos" para poner a punto unas fachadas. Y he entrecomillado, porque igual alguna obra ha sido algo más difícil, pero en general no parece que haya sido así. Y es muy importante dejarlas en buen estado, primero porque es más agradable a la vista y segundo y principal porque la fachada es la epidermis que cubre toda edificación y además de embellecerla, también impide que las agresiones que inexorablemente el paso del tiempo origina, penetren en el interior y de ahí la importancia. Y os voy a poner unas cuantas intervenciones que han tenido lugar no hace demasiado tiempo...
Aunque parezca mentira, la Casa Ramón-Borja del arquitecto Miguel López, sita en la Plaza de España 5 y C/Pintor Murillo tiene la friolera de 82 años, aunque creo que en los años 40 se le añadieron los dos últimos pisos. Ocupa parte del solar de la cerámica de los mismos propietarios que estaba situada justo detrás, de hecho las oficinas de la industria, estuvieron en la planta baja de este "moderno" edificio. Fecha de la rehabilitación: abril 2017.
Este imponente edificio proyectado por Juan Guardiola Gaya, está situado en la Avda de Salamanca 7 y C/Segura y Bono Guarner. Fecha de las obras: enero 2015.
C/Castaños 24 y Villegas 4. Fecha de obra: abril 2017.
C/Castaños 22-Villegas-Quevedo. Fecha de obras: junio 2017.
Los dos edificios separados por la C/Villegas tienen una singularidad: ambos tienen 3 plantas comerciales, cosa no habitual. Y unos famosos establecimientos: la Academia Cots y el Restaurante Nou Manolin.
Un bloque de considerable tamaño en Lérida-Rodolfo Salazar-Cánovas del Castillo y Pasaje de Cox. Fecha de obra: junio 2016.
Manzana completa en Lérida-Rodolfo Salazar-Cánovas del Castillo y Doctor Bergez. Fecha de las obras: junio 2015.
Y aquí están las dos fincas anteriores y que solo están separadas por la C/Cánovas del Castillo.
Padre Mariana 38 y Botella de Hornos 1: estado anterior.
Profunda rehabilitación de la fachada con la sustitución total de algunos balcones. Fecha de obras: mayo 2017.
Estado final.
Y para acompañar, lo hacemos con un exitazo de 1982: "Maquillaje" de Ignacio Cano, para su entonces grupo Mecano.
Por lo menos esa era la intención de Carlos Pradel y sus empresas promotoras: hacer un edificio de 2 kms de longitud que comenzara en la Estación de La Marina y acabara en la Finca Adoc, en la Albufereta, solo interrumpido por la conexión entre la avda de Denia y la de Villajoyosa (contemplada también en el actual PGOU). El edificio se adaptaría a la Serra Grossa siguiendo la carretera mientras que al otro lado de aquella, se ganaría terreno al mar con multitud de espigones para zonas deportivas, un paseo marítimo, playas artificiales y...muchos más edificios que teóricamente no superarían la altura de la carretera. Seguramente en la memoria de la propuesta hecha por Juan Guardiola Gaya a iniciativa del ciudadano suizo, figurarían muchas más cosas, pero no sé si se mencionaría la destrucción de La Británica.
Afortunadamente no fue así y solo se hizo el principio (Edificio La Marina) y el final (Gafner-Mariola y parking) exactamente los nºs 37, 93, 95, 97 y 97A de la calle.
Y el principio fue la solicitud en 1964 de Dª Margarita Hedwig Gafner (al parecer nombre de soltera de la madre del Sr Pradel) para edificar 200 apartamentos en una parcela de su propiedad de 15.131,40 m2 en un edificio de planta baja, entreplanta y 18 altas, con un retranqueo de 13,5m al eje de la carretera A-190. Esas son las cifras iniciales, el resultado final en cuanto al nº de viviendas, el edificio construido y la actual situación y superficie de la/las parcelas es un asunto que desconozco. El edificio se hizo en 2 partes: la más voluminosa es el propio Gafner con acceso directo tanto a la playa (con ascensor y un túnel que pasa bajo las calles y la vía del tram) como a los aparcamientos posteriores, luego Mariola (nieta de Pradel) y finalmente se cerró el asunto con un pequeño edificio de aparcamientos y alguna vivienda que se hizo en los años 90.
La impactante imagen de la construcción. Todo el edificio ( y algunos otros del mismo autor) disponían de jardineras corridas de piedra que han ido desapareciendo con las sucesivas rehabilitaciones. En el parking las ventanas horizontales se recrearon con la forma de estas jardineras.
Un imponente muro de mampostería contiene el terraplén posterior. La cimentación del edificio se puede ver, con los anclajes de los pilares metálicos que forman las cuatro crujías.
Acabando la construcción. Helios y Vistamar en progreso. La Torre Alacant aún no existe.
Gafner casi acabado, Helios a punto, la Torre Alacant aún no está. La foto de época es de Perfecto Arjones para el Diario Información.
Plano de conjunto del proyecto. Algunos de los edificios no se llegaron a realizar o se sustituyeron por los actuales. A.M.A.
Aunque había otro tipo de viviendas, éste fue el más abundante: una entrada común a dos apartamentos que constituía un "bloque". Lo que aparece en la imagen son dos viviendas de un dormitorio cada una. La generosidad de las terrazas es evidente (no contaban en la cubicación) y actualmente , han sido incorporadas en casi su totalidad a las viviendas. A.M.A.
Fachada que en teoría se tenía que repetir en los 2 km de longitud. A.M.A.
Se está construyendo el Edificio Mariola. Los aparcamientos traseros ya están hechos.
Lo proyectado. Composición de Justo Oliva Meyer para el libro de J.A. Gª Solera. Dentro de los círculos azules, los edificios que se construyeron.
Esas "U" metálicas que aparecen, es donde se tenía que "enganchar" la siguiente fase del edificio.
Y este es el extremo sur del hipotético edificio en la Sangueta.
Resultado final en la parte norte.
Diversos aspectos posteriores y galerías de accesos de Gafner que consta de los bloques 22 al 34 de la Finca ADOC. Tiene 8 ascensores, dos escaleras y dos vertederos de basura en cada planta.
Túnel a pie de playa para subir y bajar cómodamente desde tu piso.
Un poco después, se hizo la tercera fase. el Edificio Mariola, con detalles más lujosos que el anterior: los techos de las terrazas y del porche de la planta baja, están revestidos de madera, las escaleras con las tabicas de azulejo de la Bisbal y Juan Guardiola Gaya colocó una de sus famosas "puertas arabizantes" que tanto destacan en sus obras. Las viviendas ya no estaban en "bloques" sino con letras, como en cualquier otra casa alicantina.
En los años 70. Se observa tras el solar que actualmente ocupa el Parking Mariola, un arco: seguramente se habría proyectado una entrada a un ascensor para un edificio posterior que no llegó a construirse. Ya estaba hecho el Rocafel 19 y la piscina cubierta.
Vista desde la avda de Villajoyosa.
Y para la música, nos vamos a los 80 donde The Refrescos le decían a Madrid que no tenía playa. Pues bueno, en este trozo de nuestra costa, tampoco la había, aunque la pretensión era que si la hubiera jeje.
Quizás uno de los murales más accesibles para el gran público y literalmente: está a pie de calle y en una de las avenidas más céntricas, en Alfonso el Sabio, aunque en realidad no todo es accesible, porque la composición está concebida y ejecutada en dos planos perpendiculares y uno de ellos está una vez traspasada la cristalera de entrada al edificio, aunque con un poco de suerte y permiso, se puede ver también.
Se realizó en 1972 para adornar la fachada de la planta baja y la entrada al estupendo edificio que proyectó Francisco Muñoz Llorens para la Mutua Unión Patronal y que se inauguró en 1968.
La temática es de la exaltación del trabajo, observándose en él la familia campesina en la siega, obreros de la construcción y metalúrgicos.
Además de las imágenes del propio mural y del edificio, os adjunto una serie de bocetos que el artista realizó para la ejecución de la obra. Son de la colección de la Universidad de Alicante que como os conté en el artículo EL MURAL (casi) ESCONDIDO DE LOS FARMACÉUTICOS sus hijas donaron a la institución a su fallecimiento.
Parte exterior del mural.
Parte interior.
Como vemos, además de MUP, el ocupante del edificio ha ido cambiando a lo largo de los años.
Recreación del mural y sus partes interior y exterior.
Bocetos de José Gutiérrez Carbonell sobre el mural.
Además de escultor y pintor, José Gutiérrez también hizo hogueras y en ESTE ENLACE tenéis una completísima información sobre el tema que Armando Parodi ha desarrollado tan magistralmente como siempre.
Y como todo el asunto va con la temática laboral, la música también y en este caso nos la trae Raphael que nos deleita desde 1966 con su "Canción del trabajo" que es una versión de "Work song" compuesta en 1960 en tiempo de jazz por Nat Adderley, Oscar JR. Brown y la versión española de Manuel López Quiroga.