La estación Sangueta de FGV (el Tram para entendernos) está junto a uno de los corredores más transitados de nuestra ciudad tanto porque por él pasan 3 líneas de tren-tranvía como por la avda de Villajoyosa, pero sin embargo es una gran desconocida para la inmensa mayoría de los alicantinos ¿quién ha estado dando un paseo por el entorno? pues pocos, muy pocos, lo hemos visto al pasar a toda velocidad y la verdad es que de lejos no atrae mucho, solo vemos una sucesión de planos de roca, una pantalla de pinitos delante y sobresaliendo por encima de éstos, la catenaria del tram y una parada que hoy en día es un tanto absurda, en medio de la nada, pero que hasta hace unos meses tuvo la misión de hacer transbordo con la línea 4L, la lanzadera a la Puerta del Mar. Hoy en día ese ramal es el acceso a la histórica Estación de La Marina.
Está situada en terrenos que en su día albergaron la refinería La Británica y se inauguró en 2007. Muchos artículos y muy buenos se han escrito sobre esta singular instalación y su magnífico interior. No tuve la oportunidad de visitar el entramado de bóvedas y pasadizos, al parecer único en Europa, pero no voy a habar de la factoría. Hoy nos centraremos en el exterior, en lo que hay en al día de hoy. Y lo que hay es un paisaje excepcional de altas paredes cortadas a pico que son dignas de ver in situ, pero que mucha gente desconoce. Así que al margen de como se hicieron las cosas, de la destrucción de los depósitos exteriores o de la eliminación de numerosos vestigios arqueológicos-industriales, os recomiendo que vayáis un día de éstos (no esperéis al verano, hará demasiado calor) y recorráis el paseo y miréis hacia arriba: la sensación de grandeza de la naturaleza domesticada es inenarrable.
Acceso nº 1 (en tranvía) y nº2: desde la parada baja una rampa en dirección a la avda Villajoyosa y la Estación de La Marina.
Acceso nº3: este pasadizo conecta la parte superior con la avda Villajoyosa, frente al Club de Regatas.
Pino y algarrobo comparten vecindad.
El espacio está salpicado de restos, muretes, escaleras, agujeros de ventilación, desagües y entradas de La Británica.
La actuación de FGV con este proyecto de integración paisajistica fue obra del arquitecto Eduardo de Miguel. Teóricamente se incluían otros aspectos, como el paseo litoral (hoy en fase de ejecución).
Acceso nº4: desde el barrio de Sangueta (o La Cantera). En este caso es el único donde se podría aparcar (aunque hay una puerta para impedir el paso de vehículos, siempre está abierta) y luego un par de cientos de metros y ya estamos en el sitio.
Y solo por el título (y porque me gusta) elijo esta obra de The Pink Floyd

































