miércoles, 11 de noviembre de 2009

LA OTRA CASA BARDIN

Hablando con propiedad y ateniéndonos al criterio de antigüedad, “La otra” Casa Bardín, tendría que ser la que se construyó posteriormente y de la que hablé en este artículo.

Recordemos que Teófilo Renato Bardin Delille, construyó esta pequeña mansión, para residencia familiar. Corría el año 1900 y el reciente derribo de las murallas, así como las planificación del ensanche de la ciudad a finales del siglo XIX, hizo que la burguesía local fuera tomando posiciones en la zona de la Explanada y Calle San Fernando, hasta llegar al Paseo de Gadea. Ese mismo año, en el mes de marzo, se solicitó licencia para una casa proyectada por el arquitecto Enrique Sánchez Sedeño, en la C/San Fernando, La Pelota (hoy Lanuza) y Valdés, cuyas obras se finalizaron en 1901.
La casa constaría de dos plantas, en la baja se dispondría de dos viviendas en “entresuelo” con ventanas balconeras y en la planta superior, estaría la vivienda del propietario. En la azotea, habría un pequeño castillete para estudio, al que se accedía por una escalera de caracol.









Propuesta y proyecto de la obra de Enrique Sánchez Sedeño.
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A lo largo de los años, se han realizado varias modificaciones de la casa, algunas de ellas con carácter estructural. En 1925, se tiene constancia del arreglo de desperfectos en la fachada principal, momento que pudo ser aprovechado, para incorporar los dos miradores laterales, que no constaban en el proyecto anterior y que pudieran ser atribuibles a Juan Vidal Ramos, que en ese mismo año, estaba construyendo la casa contigua de pisos de alquiler, para el mismo propietario.


Dibujo de la fachada con los miradores de Juan Vidal Ramos.
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Pero sin duda, la gran reforma que tuvo en el edificio, se planificó en el año 1944, cuando la propiedad había pasado a manos de Renato Bardin Mas, casado con Trinidad García de la Llave y cuyo proyecto llevó a cabo Miguel López. En esta reforma, se convirtieron las viviendas de planta baja, en locales comerciales, llevando a tal efecto el vaciado de tierra que convertía esas viviendas en entresuelos, obteniendo así una gran altura libre que posibilitó la construcción de nayas para dichos locales. También se amplió el castillete-estudio ensanchando y modificando tanto la fachada, que fue rematada con una nueva y contundente cornisa y la construcción de dos nuevos balcones; así como su ampliación hacia el fondo de la parcela. El acceso a esta planta fue modificado construyendo una escalera de madera y se habilitó un acceso de servicio por la C/Valdés que comunicaba con una escalera de bóveda tabicada, que recorría todas las plantas del edificio.






Fachada y planos de planta de la reforma de Miguel López.
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Después del fallecimiento de R.Bardin Mas, la propiedad pasó a René-Albert y Dolores Bardin García, que la vendieron a la Diputación en 2001, que decidió destinarla a sede del Instituto de Cultura Juan Gil-Albert, propiciando para ello su más drástica reforma.






Estado del edificio y vaciado durante la obra.
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Estado actual del palacete.
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Debido al mal estado de los forjados y de la edificación en general (acentuado por la propia Diputación a donde tuve que llamar un par de veces para denunciar que había varios balcones abiertos y por ellos entraba el agua cuando llovía, deteriorando más si cabe el edificio), se conservaron únicamente las fachadas y las cajas de escalera principal, la de madera y la secundaria de servicio, poniendo en uso un magnífico edificio que seguramente de haberse vendido 20 años antes, hoy ocuparía un anodino bloque de viviendas.

Info: Revista EL SALT del Instituto de Cultura Juan Gil-Albert

9 comentarios:

  1. ¡¡Qué satisfacción cuando las cosas se hacen bien!!. Lo digo tanto por la labor de la Diputación con este edificio... como por tu artículo, Elkiko.

    Para mí "esta" Casa Bardín siempre será recordada por la anécdota de la casa muñecas que ragalada en 1925 por el propietario a su sobrina permitió su recuperación arquitectónica. http://cort.as/9qQ

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  2. Exacto: la casita sirvió para tener una idea aproximada de cómo era el edificio al principio. Y además se descubrió por casualidad. Lo que desde luego se pone también de manifiesto, es la interconexión entre los apellidos burgueses alicantinos de todos los tiempos. Bono, Alberola, Bardin, Manero, Gómis, etc...Eran (y algunos aún lo son), gente de dinero y entonces (y a veces ahora) se casaban entre ellos, emparentándose y uniendo haciendas y caudales.

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  3. "Interconnexió" coneguda també com a factor "Dios los cría y ellos se juntan" i també com a "en todas partes cuecen habas y siempre son los mismos cocineros".

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  4. Es increible lo bonito que ha quedado. Es un orgullo pasar por la calle San Fernando de Alicante. La pena es que no sea la fachada marítima. Un aspecto que no me agrada tanto es el de "vaciar" los edificios. Para mi, y no se vuestra opinión,eso no es restaurar. Restaurar hubiera sido dejar los elementos interiores tal cual: escaleras, paredes, ect. y si acaso reformar algún aspecto. Estamos condenados a tener una ciudad de cartón-piedra. Si no ver el Palas, muy bonito por fuera, pero ese no es un edificio histórico ya, no se puede enseñar al turismo como palacete histórico. Es muy triste y creo que eso no pasa nada más que aquí. Presionad para evitarlo. El ayuntamiento debería exigir restauraciones integrales. Por Dios....

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  5. Pues tienes razón Luis: hay casi más casas bonitas en la C/San Fernando que en la misma Explanada. Creo que ya lo dije en el otro artículo de Una casa Bardin: no entiendo como se hicieron tantas viviendas de gente con dinero en una calle tan estrecha y siempre tan oscura, porque aunque la acera de los impares son en realidad la entrada de los edificios de la Explanada (casi todos), la otra no recibe casi sol ni en verano. Supongo que sería una moda más. Respecto a la restauración de los edificios, cada caso es distinto. Aquí por lo menos se han respetado distintos elementos y se ha sido respetuoso con la fachada, no como en el Palas en que hasta la planta baja ha sido interpretada como se ha querido. El caso es que tienes razón y debemos ser vigilantes con todo esto, no pase como por ejemplo como con el antiguo Gobierno Civil o como en el Edificio Candal (vecino de las Bardin), donde el resultado deja bastante que desear.

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  6. Yo prefiero mantener la estructura original, pero dependiendo del uso que vaya a tener el edificio y aun estando en buen estado, es comprensible que se vayan transformando.
    Imaginate que vives en un edificio antiguo (llamalo historico) y decides reformar tu vivienda, lo dejarias todo tal cual o crearias un espacio eclectico dentro de las posibilidades intentando respetar la esencia de la vivienda e incluyendo lo mas representativo de la casa?

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  7. leuk, evidentemente habría que conservar lo máximo la vivienda, pero claro, hay ocasiones en que alguna alteración es necesaria y pongo un ejemplo: salvo en las casas muy señoriales, el cuarto de baño era casi inexistente y se limitaba a un wc en la galería (o en el caso de viviendas de planta baja en el corral o patio trtasero) y claro, instalar un baño completo sin alterar la estructura de la vivienda, es casi imposible. Recuerdo haber visto un piso muy bonito en la C/Segura, de los años 30 (edificio en proceso de ser protegido) y le pasaba eso y no lo compró mi familia, porque aún teniendo 5 dormitorios, el wc estaba en la galería y por cuestión de bajantes tenías que contar con los vecinos de bajo...

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  8. Fantastico reportaje, echo de menos que Alicante guarde con orgullo gente que luchó mucho por esta ciudad, como Franklin Albricias (ver en Wikipedia), con su Escuela Modelo. La familia Bardín fueron otros grandes.

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  9. Yo creo que poco a poco (y quizás gracias a internet, que acerca todo mucho más), vamos reconociendo la trayectoria de todos aquellos que han influído en nuestra ciudad (o provincia). Respecto a Franklin Albricias, no sé si sabías que su escuela la tuvo en la C/Calderón de la Barca, esquina a Juan de Herrera, en unos locales que luego fueron el colegio San Fernando falangista y que en el año 1979-81 fue levantado el edificio de Radio Alicante.

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